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martes, 14 de noviembre de 2017

Aforismos de J. Narosky



Obras de Steve Hanks


¡Tantos siglos de civilización
y no aprendimos a abrazarnos!


Al amigo no los busques perfecto.
Búscalo amigo.


¡Gracias vida! 
Abrí los ojos y encontré nada menos que a mi madre...


Hay quien arroja un vidrio roto sobre la playa.
Pero hay quien se agacha a recogerlo.


No me importa tener años.
Me importaría no tener ilusiones.


¡Comprender!
Sólo diez letras y salvarían al hombre.


La verdadera hermandad no requiere
lazos de sangre.


No eres la única mujer
pero eres única.


Cuando la pasión es auténtica,
el amor es siempre legítimo.

J. Narosky

Las aventuras de los jóvenes dioses, de Eduardo Galeano



Ésta es la historia de dos hermanos que, en el comienzo de los tiempos, se atrevieron a invadir el Reino de los Soberbios.

Los Soberbios eran tan malvados que prohibían el canto de los pájaros y obligaban a los ríos a correr en silencio, para que sólo se escuchara el tintineo de sus cascabeles de oro. Y destrozaban los bosques y a todas sus criaturas.

Dispuestos a combatirlos, los hermanos Ix y Hun avanzaron pese a todo. Tenían como aliados a los animales y a las plantas de la selva.


El querido escritor uruguayo Eduardo Galeano nos cuenta en este pequeño y delicioso volumen las increíbles aventuras y pruebas que debieron atravesar para vencer el miedo y recuperar la alegría. Un texto ideal para que los más jóvenes descubran-o refresquen- el intransferible placer de la lectura de un buen libro.


domingo, 12 de noviembre de 2017

El señor Borges, de Epifanía U. de Robledo y Alejandro Vaccaro




"Un escritor sin gato
es como un ciego sin lazarillo"

Osvaldo Soriano


Epifanía Uveda de Robledo, Fanny,
empezó a trabajar en la casa de la familia Borges
durante la década de 1950.
Permaneció en esa labor durante más de treinta años,
hasta el mes de abril de 1986,
pocos meses después de que Borges
partiera con María Kodama hacia Europa,
estableciéndose finalmente en la ciudad de Ginebra,
donde murió.
Como resultado de esta convivencia
surge este libro cálido y conmovedor que,
con el meticuloso trabajo de Alejandro Vaccaro,
quien lleva más de una década investigando la vida de Borges,
da por resultado facetas de nostalgia,
felicidad y añoranza.



Beppo. Capítulo 2



"Fanny ha ordenado la casa y camina de un lado a otro.
Como en muchas otras ocasiones, demorará todavía un largo rato
en sentarse junto a mí,
y empezar a desbrozar la maleza para que los recuerdos fluyan nítidamente.
No hay prisa.
Stella, su hija,
es más elocuente y siempre trata de iniciar algún relato 
para que Fanny luego lo retome...
En la casa de un hombre ciego 
la presencia de un felino no puede resultar agradable;
ese excesivo movimiento desestabiliza a quien se maneja
en la constante oscuridad de la ceguera.


Al principio no le gustaba y cuando se fueron conociendo un poco más
y se hizo amigo de Pepo (nombre que le había puesto la hija de Fanny).
En Borges, todo, una vez más es literatura. 
Pepo no podía tener ningún significado para sus razones;
en cambio Beppo lo remitía inmediatamente a Lord Byron
y aún más al paje del Duque de Bomarzo:
"Beppo era el muchacho del leopardo,
vestido de azul, que se volvía a observarme,
sujeto al felino por una cadena..."
que su amigo Mujica Láinez había inmortalizado 
en su magnífica novela "Bomarzo".


Él se fue acostumbrando de a poco a la presencia del gato
y terminaron siendo muy muy compañeros.-dice Fanny.
Cuando el señor se sentaba el gato estaba a su lado
tirado a sus pies.
Precisamente había un cuadro en la librería "La Ciudad"
donde el señor está sentado en una silla 
y Beppo en el suelo junto a sus pies.
(Fanny ignora que esa fotografía de Jules Méndez Escurra
ha dado la vuelta al mundo
y se ha vendido en forma de póster por todos los rincones
culturales del planeta.)


Aunque la señora Leonor decía que a él le gustaban más los perros,
con Beppo se encariñó demasiado.
Cuando venían periodistas para hacerle alguna nota
o tomarle fotografías Borges les decía:
"No se sienten en el lugar de Beppo"


El gato era travieso
y en más de una oportunidad hubo que buscarlo dentro de los bolsos
de los visitantes, solía ocultarse como todos los felinos."



BEPPO

El gato blanco y célibe se mira
en la lúcida luna del espejo
y no puede saber que esa blancura
y esos ojos de oro que no ha visto
nunca en la casa son su propia imagen.
¿Quién le dirá que el otro que lo observa
es apenas un sueño del espejo?.
Me digo que esos gatos armoniosos,
el del cristal y el de caliente sangre,
son simulacros que concede el tiempo,
un arquetipo eterno. Así lo afirma,
sombra también, Plotino en las Ennéadas.
¿De qué Adán anterior al paraíso,
de qué divinidad indescifrable
somos los hombres un espejo roto?

J.L.Borges

Su tumba en Ginebra


sábado, 11 de noviembre de 2017

Miguel de Unamuno





Un manuscrito inédito del escritor y filósofo Miguel de Unamuno titulado "Mi Confesión" dedicado a la juventud hispana, apareció en el transcurso de una investigación realizada por una profesora de la Casa del Museo de Salamanca, de la que fue rector.

Unamuno escribió el texto antes de septiembre de 1904, próximo a cumplir cuarenta años, coincidiendo con una época de mucho trabajo al compaginar su cargo de rector de la Universidad salmantina, seguir con sus clases y trabajar en varios libros a la vez, mientras tenía cercana aún la dura experiencia del fallecimiento de su hijo Raimundo.

Se trata de un escrito breve que sirve al escritor y filósofo para expresar sus preocupaciones esenciales y en el que resulta posible reconocer el germen de dos de sus obras " Vida de don Quijote y Sancho" y sobre todo "Del sentimiento trágico de la Vida".




El escrito "Mi confesión" está dedicado y dirigido a la juventud hispana, probablemente se deba al viaje que el autor planificaba en sus momentos a la Argentina.

No es la primera vez que se encuentra material inédito del pensador vasco, ya que hace un año aparecieron 41 dibujos a plumilla y a lápiz, así como más de un centenar de fotografías de Miguel de Unamuno guardados en uno de los armarios del depósito ubicado en la Biblioteca General Histórica de la Universidad salmantina.


Frederick Leighton





Mi alma vagaba lejos de mi cuerpo
en las brumas perdidas de la idea,
perdida allá en las notas de la música
que según dicen cantan las esferas;
y yacía mi cuerpo solitario
sin alma y triste errando por la tierra.
Nacidos para arar juntos la vida
no vivían porque él era materia
tan sólo y ella nada más que espíritu
buscando completarse, ¡dulce Eugenia!.
Mas brotaron tus ojos como fuentes
de viva luz encima de mi senda
y prendieron a mi alma y la trajeron
del vago cielo a la dudosa tierra,
metiéronla en mi cuerpo, y desde entonces
¡y sólo desde entonces vivo Eugenia!.
Son tus ojos cual clavos encendidos
que mi cuerpo a mi espíritu sujetan,
que hacen que suene en mi febril la sangre
y que en carne conviertan mis ideas.
¡Si esa luz de mi vida se apagara,
desuncidos espíritu y materia,
perderíame en brumas celestiales
y del profundo en la voraz tiniebla!

Miguel de Unamuno
(de su novela Niebla)

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Personajes de novela: José Rodríguez




José tras el olfato de sus perros cimarrones era un campesino expuesto a las plagas de langosta; parecía tener un color diferente en su rostro y se confundía, de a ratos, con actitudes primitivas. Recorría los galpones y se recostaba en algún colchón de chala mientras miraba el vacío como si la vida fuera una mujer que no le daba alegría ni pena.

En tiempos de sequía, se martirizaba observando la tierra y los cielos con desesperación; reclamaba lo que era suyo y parecía que no le importaba otra cosa. Le pesaba la sangre de los colonos en el cuerpo, esa masa de huesos magullada por las cruces de Manuela, la rigidez de sus ambiciosos padres y el amor por Letizia que parecía olvidado por los hielos de la escarcha.


José no pensaba en la soledad y observaba el crepúsculo ambarino sólo para saber el color de sus espigas, la virginidad de las plantas y ver la hojarasca en los terrenos áridos. Nunca se quebraba porque su sangre parecía helada entre las venas, pero lo cierto era que él eternizaba el amor de Letizia; no lo custodiaba ni lo desamparaba solamente lo sumergía en un mutismo de lejana cercanía. Necesitaba de esas alas para aislarse en busca de su yo, aprender de sus raíces y dormirse en la paz de ese linaje en el cual, tal vez, no existían ni Letizia ni sus hijas.
El desamparo del labrador no lo asfixiaba. ¿La vida era tan sólo eso? José era un militante de las apariencias como su suegro Julián; necesitaba dinero para ser feliz y pensaba que los billetes mantenían fieles a las esposas.

“Cuando las mujeres exigen dinero a cambio es porque ya han dejado de amar”.


José inmerso en los cuatro vientos de la llanura aborrascada no prestaba atención a las cuestiones del espíritu porque la quietud lo adormecía bajo el alero colonial de la casa de sus padres. Él era inmaduro igual que Manuela y ya no tenía capacidad de asombro porque la rutina no le dejaba ver lo que en realidad tenía valor. Infranqueable para demostrar afecto creía ser justiciero y sacrificado porque cuando volvía a la casona se mostraba sufrido; era una persona sin opciones, un fugitivo en quien nadie podía depositar sus anhelos, miedos o desdichas porque él estaba necesitando abrazos.


--------------De "El silencioso Grito de Manuela"

domingo, 5 de noviembre de 2017

Caragena de Indias, la ciudad de Gabriel G. Márquez






La vieja Cartagena de Indias es una ciudad de ensueño, no sólo por su arquitectura colonial, sus altas murallas de piedra y el calor de su gente sino, más que nada, porque ahí vivieron Gabriel García Márquez y sus personajes más queridos. Descubrirla es un viaje al corazón del realismo mágico.

Está solo, sentado en el fondo de una de las mesas del salón,
que no es muy amplio pero es acogedor.
Bermudas de explorador, camiseta sin mangas,
sandalias con suela de goma.
La ropa es clara, liviana, fresca.
Barba espesa, anteojos de carey, pelo ensortijado.
Sobre la mesa de madera, redonda,
diminuta, se apiñan una tablet, un celular y una cámara reflex con motor,
de las que usan los profesionales.
También hay un cuaderno de notas,
en el que garrapatea una palabra tras otra con un lápiz de punta afilada
con esmero y sin levantar la vista del papel.



Está ahí por las historias que cuentan, algunas ciertas, otras inventadas, de los días en los que Gabriel García Márquez se refugiaba en las mesas del fondo en compañía de libros y café; los otros son parroquianos, gente del lugar, que disfrutan del generoso aire acondicionado, del ambiente amable y del tiempo libre.


La muy antigua y heroica Cartagena de Indias, la más bella del mundo, abandonada por sus  pobladores por pánico al cólera, después de haber resistido a toda clase de asedios de ingleses y tropelías de bucaneros durante siglos, como la ve de las alturas, en su quimérica travesía en globo Fermina Daza, en la novela preferida de Gabo "El amor en los tiempos del cólera", ésa es la ciudad, ni más ni menos.


Abaco (librería) es el punto final de "La Cartagena de García Márquez, historias reales e imaginarias", un recorrido por los lugares que marcaron la vida y los libros del autor de "Cien años de soledad". Ahí está el convento de Santa Clara, donde las hijas de la aristocracia eran "enterradas vivas" por haber cometido el error de enamorarse de la persona equivocada. El jardín escondido, la galería de techos de madera, los paredones sin ventanas, que vieron envejecer y morir a las monjas de clausura que cruzaban la puerta una vez y para siempre, siguen en pie.


Ahí sufrió su calvario Sierra María de Todos los Ángeles, en "Del amor y otros demonios", otra de las novelas que late en el corazón de Cartagena de Indias, la vieja, la encantadora, la que se pierde entre callejones ardientes, donde se apiñan los vendedores ambulantes, las mujeres voluptuosas... Basta dar vuelta la esquina para dar con la casa amurallada que hizo construir García Márquez. No se puede ver más que las palmeras que asoman por encima del alto paredón y la ventana desde la que a Gabo le gustaba contemplar el mar.


En 1984 , la Unesco declaró a Cartagena de Indias Patrimonio Histórico de la Humanidad y la ciudad le hace honor a la distinción.


Eso es lo que celebra el muchacho que intenta
infructuosamente poner en blanco sobre negro
aquello que le apasiona escribir
sin distraerse de su cuaderno de notas.
Vivir para contarlo, parecen decir unos;
contar para vivirlo, parece querer el otro.
Afuera está la ciudad,
el campanario de la Catedral de Santa Catalina de Alejandría,
los atardeceres en el Café del Mar,
los enamorados, los condenados,
las carcajadas de Gabo
que retumban en los portales a la luz de la luna.

Ricardo Luque





viernes, 3 de noviembre de 2017

Diario de Isabel Allende


"...por una razón o por otra,
yo soy un triste desterrado.
De alguna manera o de otra, yo viajo
con nuestro territorio y siguen viviendo conmigo,
allá lejos, las esencias longitudinales
de mi patria".

Pablo Neruda.


"Debo aclarar que no pertenezco a ese extraño grupo de personas que viaja a lugares remotos, sobrevive a la bacteria y luego publica libros para convencer a los incautos de que sigan sus pasos. Mis vacaciones son en una silla bajo un quitasol en mi patio, leyendo libros sobre aventureros viajes que jamás haría a menos que fuera escapando de algo...

...Nostalgia... según el diccionario es "la pena de verse ausente de la patria, la melancolía provocada por el recuerdo de una dicha perdida". 

Escribo como un ejercicio constante de añoranza...


...Sin el desasosiego de sentirse diferente no habría necesidad de escribir. La escritura, al fin y al cabo, es un intento de comprender las circunstancias propias y aclarar la confusión de la existencia, inquietudes que no atormentan a la gente normal, sólo a los inconformistas crónicos, muchos de los cuales terminan convertidos en escritores después de haber fracasado en otros oficios. Esa teoría me quitó un peso de encima: no soy un monstruo, hay otros como yo.

La raíz de mi problema siempre ha sido la misma: incapacidad para aceptar lo que a otros les parece normal y una tendencia irresistible a emitir opiniones que nadie desea oír..."

I.A


Fragmento del primer capítulo:
"Unas palabras para comenzar"
del libro de Isabel Allende
"Mi país inventado"

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Delmira Agustini (1886-1914)





Delmira Agustini perteneció al prolífico grupo de escritores del novecientos en el Uruguay. Su poesía inaugura la lírica erótica femenina en América Latina. Dueña de una imaginería extraña, absolutamente personal, donde confluyen desde el simbolismo al neogótico, su escritura se proyecta más allá del modernismo.


Publicó en vida tres poemarios: "El libro blanco" (1907); "Cantos de la mañana" (1910) y "Los cálices vacíos" (1913). 

Su boda


La tragedia sucedió un 6 de julio de 1914 en Montevideo, Delmira es asesinada por su marido, Enrique Job Reyes, de dos tiros en la cabeza. Se habían casado y a las pocas semanas ella lo había abandonado. En el último encuentro para los trámites del divorcio Reyes la mata y se suicida.



LA RUPTURA

Érase una cadena fuerte como un destino,
sacra como una vida, sensible como un alma;
la corté con un lirio y sigo mi camino
con la frialdad magnífica de la Muerte... Con alma.

Curiosidad mi espíritu se asoma a su laguna
interior, y el cristal de las aguas dormidas,
refleja un dios o un monstruo enmascarado
 en una esfinge tenebrosa suspensa de otras vidas.

Delmira Agustini


DELMIRA POR RUBÉN DARÍO

"De todas cuantas mujeres hoy escriben en verso ninguna ha impresionado mi ánimo como Delmira Agustini, por su alma sin velos y su corazón en flor. Es la primera vez que en lengua castellana aparece un alma femenina en el orgullo de la verdad de su inocencia y de su amor, a no ser Santa Teresa en su exaltación divina. Cambiando la frase de Shakespeare, podría decirse "that is woman", pues por ser muy mujer, dice cosas exquisitas que nunca se han dicho."

martes, 31 de octubre de 2017

Los libros nos dejan sueños...





Muy pronto por EDITORIAL DUNKEN de Buenos Aires, estoy muy ilusionada.

Por ahora en AUTORES EDITORES-- en papel desde cualquier país.
 https://www.autoreseditores.com/…/el-silencioso-grito-de-ma… En formato e-book en Amazon y algunos capítulos en: lujanfraix.blogspot.com

y en Amazon en formato e-book.


Yo soy asidua defensora de los libros en papel porque perduran con el tiempo, porque quedan en las bibliotecas de generaciones esperando ser compartidos, porque enriquecen la cultura de los que vendrán...

Compren libros porque nos dejan sueños. De niña los adoraba, más que los juguetes.

Se los digo de corazón... No porque quiera ganar dinero. No tengo regalías por las ventas. De verdad. Es por otra causa, mucho más importante. Es por vocación y permanencia.

Muchos besos.

lunes, 30 de octubre de 2017

Dulce compañía, de Laura Restrepo



La reportera de una revista de frivolidades 
es enviada por su jefe a cubrir la aparición
de un ángel en una de las barriadas 
más populares de la ciudad.
Emprende la tarea a regañadientes
porque la tienen sin cuidado los asuntos religiosos
y la aburre un tema remanido
y ni siquiera sospecha hasta qué punto
va a verse involucrada en una brutal cadena
de acontecimientos que escapan a su control y a su racionalidad.



¿Quién es y de dónde viene el supuesto
ángel, ese muchacho perplejo y de asombrosa belleza
a quien la fe de los habitantes del barrio
convierte en supremo objeto de veneración?


"Mujer que te acercas a mí,
no quieras saber cómo me llamo.
Para ti soy el Ángel sin Nombre:
ni puedo decírtelo, ni podría pronunciarlo...
Pero no te alejes. Mucha cercanía me asfixia,
mucha distancia me mata...



No intentes quererme; tu amor me destruye.
No pretendas que te quiera: no soy de aquí,
no estoy aquí, trato de llegar y no puedo.
Me atormenta tu presencia: pesa demasiado.
Tu peso quiebra mis alas y desata mis miedos.



Tu pelo en cambio me recibe alegre y en él anido.
Sus hebras solares me hacen cosquillas,
me hacen reír.
No te alejes.
No me toques, no te acerques tanto, pero no te vayas.
Ten conmigo infinita paciencia,
porque infinito es el número de los días
que te esperé.
Acógeme en tu pelo que es manto de lana,
estampida de ovejas
por praderas de luz.
Rescátame de la existencia ambigua,
de la confusión del aire.
Limpia esta sustancia turbia,
hecha de lejanía y silencio,
que se adhiere a mis sentidos y los nubla,
que penetra en mis entrañas y me ahoga.
Que sea manantial tibio de tu pelo
el que me arrope,
y no las sombras."

(Fragmento de la novela)


Laura Restrepo
nació en Bogotá.
Se graduó en Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes.
Periodista y escritora.
En 1997,
por "Dulce Compañía"
ganó el premio 
"Sor Juana Inés de la Cruz"
de novela escrita por mujeres que otorga la 
Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

***



"Somos ángeles de una sola ala
y solamente podemos volar
abrazándonos unos a otros."

Luciano De Crescenzo

sábado, 28 de octubre de 2017

Johan Georg Von Bremen y la vocación




La vocación artística es la más arcana y mística,
a la que se consagra la vida íntegra sin esperar nada.
Es una potestad que se trae dentro
desde que se nace;
la gracia que ayuda a descubrir
un sentido a las horas.


Por ella se comienza desde abajo,
se lucha con perseverancia,
estudio y paciencia,
para llegar a ocupar un lugar.
Quien ha sido elegido con ese privilegio
sabe lo que es la felicidad,
quien no lo posee quizá no comprende...


El poder de trabajar la palabra
es una tisana de sanación, otra manera de ver la vida,
el génesis y el camino.
En los días tristes nos ayudan a continuar 
quienes han sabido transitar entre las penumbras.
Frente a la descarnada realidad que confunde
aparece el artista,
ejecutante de su mundo interno,
que sobrevive y es testigo,
desde su lugar, 
de la gravedad del dolor,
de la finitud de la existencia,
del peligro...


En nuestro caos buscamos una farola hacia el edén ignorado
pero ese hado,
matemático y exacto,
siempre nos conduce a lo que tenemos que ser.


Entre la debilidad y la fuerza,
a medio camino como quien no sabe si va a vivir mañana,
puedo escribir las historias más turbulentas y difusas
como jugando a descubrir palabras,
con la pasión y la curiosidad de la niña solitaria
que fui siempre.

En este, tal vez, incierto legado
que muchos pueden ignorar,
trato de exponer mi identidad
a través del aprendizaje.

Luján Fraix

***


Este texto fue el primero que escribí
en el año 2009 
cuando comencé con el blog,
quiero recordarlo porque ya se cumplen ocho años.

Gracias por acompañarme!!!




Gracias J.P Alexander


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